4 consejos antes de disparar tus balas de Mensajes InMail

4 consejos antes de disparar tus balas de Mensajes InMail

Precaución: está Vd. usando material de alto impacto!. Este podría ser el mensaje a trasladar antes de lanzarse a la piscina Premium de los mensajes InMail.Tanto si eres Premium, vas a probar esa opción o ni conocías estos mensajes, necesitas conocer unos consejos de uso previos antes de disparar.

Y es que los Mensajes InMail tienen el poder de llegar a cualquier usuario de Linkedin con lo que es una opción más que interesante a la hora de probar una cuenta Premium. Aunque esto ya lo he comentado en alguna ocasión, las cuentas Premium están ahí y se pueden probar gratuitamente durante 1 mes. Cuestión que siempre recomiendo para intentar sacarle todo el partido y conocer sus prestaciones.

Número limitado:

El número de mensajes InMail de que dispondremos dependerá de la cuenta Premium que activemos pero SIEMPRE serán limitados a una cantidad al mes. Eso sí, si no los gastamos se nos acumulan para el mes siguiente, siempre que pasemos de ese mes de prueba gratuito, claro está.

Labor de investigación previa:

Recomendable hacer una investigación previa del contacto al que vamos a lanzar nuestro torpedo en forma de InMail. Cuestiones a tener en cuenta serían ver su perfil, su actividad (es un usuario activo o no hace actualizaciones, publicaciones, etc…). Tened en cuenta que la bala sale de nuestro revolver, con lo que hay que intentar afinar el tiro.

Calentamiento previo:

Este dato (también sugerido por la propia aplicación) significa ni más ni menos que intentemos aderezar el mensaje (que no deja de ser un mail puro y duro) con información que lo haga menos frío. Por ejemplo: si tenemos contactos en común que puedan hablar de nuestros servicios, o bien conocemos actividad del usuario en cuestión, de su empresa, etc…

Todo será poco para intentar templar el mensaje. Y es que recordad que estamos enviando DIRECTAMENTE un mail a un usuario al que no conocemos absolutamente de nada, con lo que todo lo que podamos templar será poco.

Contenido adecuado:

Aunque pueda parecer una obviedad, debemos transmitir coherentemente las razones de porqué estamos contactando a esa persona. Parece de sentido común, pero…cómo se olvida a veces en Linkedin!!!

Si todo esto lo hacemos bien, el mensaje InMail estallará en el buzón de ese usuario con bastantes posibilidades de ser efectivo. Pero ojo, no nos olvidemos, de que NO tenemos asegurado el retorno o contestación. Si así fuera, no sólo estallaría, sería la bomba 🙂

Estáis preparados para disparar vuestros mensajes InMails: preparados, listos, fuego!!!

Gracias por estar ahí. Seguimos conectados 🙂

¡No quiero nada serio CONTIGO en Linkedin!

¡No quiero nada serio CONTIGO en Linkedin!

¿Alguna vez os tiene pasado que os dio calabazas esa chica de la que estábais prendados? Normalmente no quería saber nada con nosotros, con suerte quedaríamos como amigos. Esa sensación la tengo cuando rechazo invitaciones, es como si les dejaras plantados, con la opción de ser, eso sí, conocidos…

Y es que si vuestra política es la de aceptar e invitar a todo bicho viviente, probablemente pensaréis que estoy hablando en chino o swajili. Pero para el resto de lectores, no sé si descubro una obviedad como que no tenemos que aceptar todo lo que nos llega a nuestro perfil. De vez en cuando tenemos solicitudes de invitaciones que si nos ponemos a pensar más bien parece que las carga el diablo. Veamos casos:

No tengo nada contra ti, pero no me aportas…

Si estamos generando una red de calidad de contactos que además nos sirva para posicionarnos como referentes en un determinado sector, no conseguiremos mucho valor añadido con invitaciones de profesionales que no nos van a dar esos puntos extra en nuestro sector. Es esta una de las principales razones para dar a la opción “Ignorar” sin pensar mucho…

Ah, y por si tenéis dudas de a quién invitar, Linkedin nos asesora con secciones como “Gente que deberías conocer“.

A long time ago…

Puede ser que nuestra gestión de contactos, de invitaciones, y en general de nuestro propio Linkedin no sea muy fluida y diaria. Los días, las semanas, incluso los meses van cayendo sobre esa invitación que nos enviaron en su día. ¿Creéis que una invitación aceptada 3 meses y medio después es muy de recibo?. Puede ser que esta persona no os haya cautivado desde el principio con una invitación personalizada, pero es recomendable tomar una decisión en un margen de tiempo prudencial para contestar, por ejemplo, dos semanas. Si se demora mucho, casi mejor dejarla e ignorarla.

Pero, ¿tú quién eres?

Nos podemos encontrar con usuarios que nos invitan y casi que dan miedo. No tanto por sus fotos de perfil (a veces, hasta también), sino por su “actividad” o sus cargos. Si podéis hacer un estudio del perfil y la actividad antes de aceptar o ignorar. Hay casos muy llamativos de usuarios que te contactan sin más intención que sumar otro cromo a sus 15.850 contactos (guau…). Os recomiendo estudiar su actividad, por ejemplo…

Eso por no hablar de aquellos y aquellas contactos que directamente su foto de perfil no se corresponde a priori muy bien con el cargo que indican (recientemente se comentaba determinados perfiles falsos creados con chicas muy atractivas y que no se correspondían a sus cargos…)

Si no te quiero, que no sea porque no me cuentas algo…

Por supuesto, incidir en personalizar SIEMPRE las invitaciones para intentar “enganchar” desde el primer momento. Recuerdo la conversación con una responsable de Marketing de una gran empresa en una reunión (conseguida por cierto a partir de una invitación personalizada). Recuperad la memoria con el post “Los 3 pasos para operar en Linkedin: Analizar, Conectar y Convertir”.

Ah, y como último consejo, siempre estamos a tiempo de hacer una purga en nuestros contactos y eliminar a aquellos que ya hayan perdido nuestro interés. Y es que un contacto no es para siempre!!!

Sin título

Recordad, podemos buscar ser más profesionales o buscar ser solo coleccionistas. En vuestras manos está, o mejor dicho, en vuestras invitaciones…

Seguimos conectados.

Gracias por estar ahí 🙂